Sobre Nosotros



La historia



Desde íberos y romanos, el puerto natural de Salauris ha sido un lugar estratégico de la costa catalana desde el punto de vista militar, comercial y, finalmente, turístico.

Villa esencialmente pesquera a lo largo de la historia, la ciudad empezó a recibir los primeros veraneantes ya en el siglo XIX gracias a la construcción en el año 1887 del Carrilet, un tranvía que unía Salou con Reus, transformando la villa en una pequeña ciudad-balneario . La construcción de diversas casas modernistas y noucentistas en primera línea de mar a principios de siglo XX fueron la semilla del desarrollo turístico posterior de la ciudad.

El nuevo proyecto de aparthotel es la rehabilitación de un edificio actualmente abandonado, y busca establecer un diálogo con estos primeros veraneantes de principios de siglo. Un modelo turístico lento, cercano y local, desestacionado y arraigado a la tradición balnearia y arquitectónica original de la ciudad.

Huyendo del modelo habitacional genérico y global orientado a las vacaciones de verano y generalizado a partir del boom turístico de los años 60, los apartamentos quieren ser casas, espacios domésticos con las calidades de calidez y confort propias de los hogares de sus habitantes que se puedan ocupar durante todo el año.

El diseño



Desde el punto de vista de la materialidad, las fachadas se expresan buscando un diálogo con las villas modernistas y novecentistas vecinas, donde podemos encontrar elementos cerámicos naturales y vidriados de colores que destacan sobre lienzos de mortero de cal. Así, estamos relacionando nuestros apartamentos con la arquitectura más singular de veraneo de Salou, hecho que lo hará un edificio con personalidad y carácter, arraigado en el Salou de veraneo original, huyendo de la neutralidad imperante entre los hoteles "modernos" de la ciudad.


La voluntad es utilizar materiales naturales, cercanos, locales y acogedores que proporcionen serenidad y bienestar a los habitantes de los apartamentos y que se relacionen con el contexto más cercano y con la cultura mediterránea de veraneo.


Se propone para las fachadas un revestimiento de SATE con acabado de mortero de cal de color blanco roto combinado con unos aplacados de baldosas cerámicas naturales y vidriadas, barandillas de acero pintadas, carpinterías de aluminio en color verde-azul y persianas enrollables de madera .
Este mismo concepto pasaría también en el interior, baldosas cerámicas y pavimento de hormigón pulido, revestimientos cerámicos naturales y vidriados por el interior y por cocinas y baños, y puertas y muebles de madera.